Sí, la actividad estrella durante tantos veranos, la esperada por muchos regatistas y amantes de la vela, por el propio fondeadero que se llenaba de gente y de fiesta común, celebraciones, trofeos, experiencias de unos y de otros, esa misma actividad se suspende este verano, tal como reza el anuncio del Club Náutico Deportivo. ¿Por qué? No lo sabemos. Pero avisados quedamos. 

Es posible que no haya ánimos por parte de los patrocinadores o del propio Club a medio constituir, sin cabeza visible pues no tiene presidente, y apagados o fuera de cobertura otros dos miembros de la directiva. Quizás son las instalaciones de la propia marina que no están en condiciones de seguridad suficientes como para acoger una regata de este tipo con embarcaciones de diferentes esloras y que vienen desde otros puertos deportivos. En cualquier caso, se suspende. 

Desde aquí lamentamos que sea así, sinceramente, pues cualquier iniciativa deportiva nos parece excelente, pero también queremos entender por qué. Todo hubiera sido de otra manera si hace ya casi 4 años nos hubiesen convocado a todos los usuarios para invitarnos a formar parte de un nuevo Club Deportivo. Quizás con ciertas condiciones, incluso económicas, pero que habríamos negociado con serenidad y sin graves conflictos, entendiendo las necesidades de nuestro puerto y sintiéndolo quizás más nuestro. Sin embargo, no fue así, y «quien siembra vientos, cosecha tempestades» reza nuestro proverbio popular. Nunca mejor dicho cuando se trata de regatas, velas y barcos. En fin…