Estado ruinoso… ¿por qué?


Ya nos hemos visto por primera vez en los tribunales con los principales actores de esta historia que va a cumplir un año. Sobre este encuentro os hemos dejado algunas sensaciones en otro post. Pero como sabéis, era el primer paso. El juzgado ha admitido a trámite la segunda demanda, la de preliminares, en la que la plataforma solicita vía judicial la documentación que por la vía del diálogo no se nos entregó. La fecha para el cumplimiento de esta segunda demanda es el 20 de julio, es decir, esta próxima semana, y con ella esperamos recibir la documentación que nos aclare nuestras dudas sobre el club, su constitución, su situación legal, su relación con terceros y todo lo que no conocemos sobre este club en el que se nos quiere obligar a entrar previo pago de unas cantidades de dinero desorbitadas e injustas.

Las primeras consecuencias de estas citaciones judiciales no se han hecho esperar. El señor Rosales y el Club han hecho ciertos movimientos que se podría entender como de “acercamiento” a una solución dialogada, pero sin cambiar de manera efectiva sus exigencias originales: PAGAR PARA ENTRAR EN EL CLUB. Y, cuidado, no se trata de pagar para que el Club se ponga en marcha con un fondo económico razonable que le permita funcionar, NO, es para pagar al señor Rosales unas instalaciones que ya nos ha cobrado, y a un precio más que razonable cuando las compramos.

Esto nos lleva a volver sobre qué nos quiere “re-vender” este señor, unas instalaciones que ni se acercan a lo que fueron y que van camino de un deterioro absoluto. Durante muchos años hemos estado pagando mensualmente unas cuotas que no hemos visto repercutidas en servicios y mantenimiento adecuado, contratado con Acimut Norte, la sociedad del señor Rosales. Nuestro pantalán roza la ruina en algunas de sus instalaciones más importantes, como el rompeolas. En proporción, se ha invertido más dinero de nuestras cuotas en mantener y ampliar las instalaciones del palafito, que eran nuestra sede social declarada en la documentación de Acimut y transformado en restaurante, que en lo verdaderamente importante para una marina: los pantalanes, su flotabilidad, su seguridad para personas y embarcaciones y los servicios que debe prestar a los usuarios.

        

Os dejamos unas imágenes y videos de lo hemos ido viendo en esta semana pasada. El primer día de nordés, y hemos visto peligrar de nuevo nuestro rompeolas. Promesa del Club y del sr. Rosales: quedará como nuevo después de la reparación… Ya. Estamos seguros de que es así…